Síntesis del diagnóstico

Desde los inicios de la revolución industrial, el sistema de producción y con­sumo de la economía mundial ha girado en torno a la extracción de recursos del planeta, la producción intensiva de bienes para el consumo humano y su consiguiente generación de residuos. Un fenómeno socioeconómico pro­piciador de un sistema lineal de producción esquilma los recursos limitados y la biodiversidad, agravados por el incremento constante de la población, el consumo masivo y la producción de emisiones y residuos contaminantes.

En este contexto de amenaza global, diferentes organizaciones y organis­mos internacionales desde la última década del siglo XX, a los que se han sumado paulatinamente estados de gran parte del mundo, han ido confor­mando un conjunto de acuerdos para la acción contra el cambio climático que desembocan en el Acuerdo de París de 2015 promovido por Naciones Unidas. Esta iniciativa global acomete la búsqueda de soluciones contra el cambio climático. Una de sus principales directrices marca la necesidad de repensar el modelo de producción y consumo para impulsar un nuevo siste­ma económico, verde y circular, que permita la sostenibilidad del planeta al tiempo que garantiza el bienestar y la prosperidad de futuras generaciones.

En este escenario de retos de dimensión planetaria, el compromiso de Extremadura se explicita en el Marco Europeo de Acción contra el Cambio Cli­mático y la ESTRATEGIA DE ECONOMÍA VERDE Y CIRCULAR EXTREMA­DURA 2030, que debe promover durante los próximos años la transición de la economía lineal, intensiva en la explotación de los recursos, a una econo­mía verde y circular. Ésta permitirá el desarrollo de un sistema de adaptación a un escenario de escasez de materias primas y recursos energéticos, a partir de la capacidad de la región para aprovechar el potencial de innovación y cooperación de las administraciones, de la sociedad y de las empresas.

Objetivos operativos.

  • Elaborar una estrategia extremeña de impulso de la economía circular hasta el año 2030.
  • Planificar un conjunto de primeras actuaciones que garanticen la cons­trucción en Extremadura de un modelo de desarrollo regional integra­do y sostenible.
  • Concertar la estrategia de investigación e innovación para la especia­lización inteligente (RIS3) con el desarrollo del modelo económico de economía verde, bioeconomía y economía circular.

 

Descripción de la propuesta

A la economía circular y a la economía verde en ocasiones se las denomina enfoque ecointegrador y confrontan el modelo con las escuelas de pensa­miento tradicional de la economía.

La economía verde es aquella que mejora el bienestar humano y la equidad social, reduce los riesgos ambientales y es eficiente en el uso de los recur­sos. Se trata de un modelo que integra la dimensión social y la conservación de los ecosistemas.

La economía circular se centra en el ciclo de los recursos y es un modelo ba­sado en la reutilización, la reparación, la remanufacturación y el reciclaje de los materiales y productos ante la utilización de materias primas vírgenes.

Aunque aún permanece abierta la dimensión de ambas, la economía verde va más allá de la economía circular e incorpora aspectos como la dimensión social y la resiliencia de los ecosistemas, pero están indisolublemente uni­das.

Este nuevo paradigma económico que propone la implantación de la eco­nomía verde y la economía circular ya ha comenzado a desarrollarse en Ex­tremadura con el consenso social y político en torno a la ESTRATEGIA DE ECONOMÍA VERDE Y CIRCULAR EXTREMADURA 2030, caracterizado por una mejor gestión de los recursos naturales, una baja intensidad energéti­ca, un incremento de la inversión en soluciones ambientales en los sectores productivos, el descenso continuado en la generación de residuos y el desa­rrollo de un consumo ecológico.

Otro importante valor que incorpora el futuro sistema de economía verde y circular en Extremadura se sustenta en que el proceso de transición, pro­puesto hasta el año 2030, abre un amplio espacio de oportunidades para la creación de nueva actividad económica, de proyectos de emprendimiento y de empleo a escala local y regional, al tiempo que propone frenar los irrever­sibles daños en el clima y la biodiversidad con la emisión de gases de efecto invernadero.

En el marco de las directrices europeas, para Extremadura será determinan­te la articulación de incentivos que impulsen la participación de los agentes más relevantes de la economía regional en el desarrollo de nuevas iniciativas, tanto políticas como empresariales y sociales, para conectar las capacida­des endógenas de la Comunidad Autónoma con el potencial de crecimiento que ofrece la ineludible transición a la economía verde y circular.

La Estrategia EXTREMADURA 2030 debe atender a los retos globales iden­tificados en el Marco Regional, en especial al de atenuación de los efectos del cambio climático, pues la región presenta un alto índice de vulnerabili­dad y, por tanto, es necesario planificar actuaciones para atenuar las con­secuencias.

Por otra parte, la transición hacia una economía verde y circular afronta en Extremadura desafíos relacionados un nuevo modelo productivo, medidas sobre el tejido industrial, comercialización y bien común, I+D+i, recursos na­turales, cultura y alimentación, que se desgranan a lo largo de la Estrategia. También representa una oportunidad, pues requiere cambios a lo largo de la cadena de valor de cada uno de los sectores productivos de la economía regional, desde el diseño del producto hasta nuevos modelos de negocio, nuevas formas de reciclaje y aprovechamiento de los recursos y cambios en el comportamiento de los consumidores, de los modelos de organización, de los métodos o de las políticas.

La incorporación de una línea que contempla la implantación de la economía verde y circular dentro de la Estrategia, con el fin de abordar su transición, tiene una relación directa con la planificación de un conjunto de primeras actuaciones que garanticen el desarrollo de un modelo capaz de integrar todos los sectores sociales y económicos en cambios vitales para Extrema­dura, de forma integrada y sostenible, actuando como hilo conductor para el desarrollo futuro de la estrategia y teniendo muy presentes los Objetivos de Desarrollo Sostenible impulsados por Naciones Unidas.

Agentes implicados

La participación de los agentes forma parte imprescindible de un sistema de gobernanza que desde un enfoque sectorial, territorial, temático o inte­grado compromete la conformación y el desarrollo de la estrategia.

Por un lado, las empresas y sus organizaciones representativas deben asu­mir el reto y el compromiso de desarrollar nuevas competencias, al tiem­po que se conectan con los sistemas de innovación en nuevos productos y servicios, mejoran los sistemas de producción y responsabilidad social y se comprometen con el modelo de desarrollo regional.

De forma paralela, las administraciones deben facilitar nuevas formas de gestión de los recursos públicos y asumir el compromiso de simplificar los procedimientos para impulsar la participación del conjunto de agentes que se impliquen en la transición, actuando también como promotoras insti­tucionales de la economía verde y circular, conectoras con las estrategias nacionales e internacionales, creadoras de herramientas legislativas y ope­rativas para la transición, compartidoras de recursos y facilitadoras de la coordinación entre diferentes departamentos administrativos.

La ciudadanía debe asumir sus propias responsabilidades en el proceso de transición, comprometiéndose con un consumo más responsable y cons­ciente, asimilando nuevos procesos de aprendizaje y asumiendo su parte proporcional de liderazgo social, individualmente y a través de sus organiza­ciones representativas.

Por último, los agentes de la academia y la investigación tienen la responsa­bilidad de aportar el conocimiento científico y la capacidad de transferencia a las empresas y la sociedad extremeña, para lubricar los procesos de tran­sición mediante la innovación de productos y servicios.

Este entramado relacional de compromisos en el que la totalidad agentes participa y se compromete es la mayor garantía de éxito durante los prime­ros compases de la estrategia y, por tanto, se requiere una especial dedica­ción al fortalecimiento de estas redes de participación en la toma de deci­siones.

Algunos ejemplos de actuaciones concretas 2017-2020

  • Aplicación transversal de los principios y objetivos de la economía ver­de y circular en las diferentes políticas de la Administración regional.
  • Simplificación administrativa para favorecer el emprendimiento verde en la región.
  • Desarrollo de un programa para promover la compra pública verde.
  • Creación de un plan específico sobre economía circular en Extrema­dura 2018-2030.
  • Laboratorio de oportunidades de economía circular en Extremadura.
  • Fomento de la economía circular en las empresas agroalimentarias.
  • Depuración de aguas residuales.
  • Proyecto INTERREG ECO2CIR.
  • Desarrollo del proyecto SYMBI (Simbiosis industrial y economía circular para el crecimiento regional sostenible y eficiente en recursos).
  • SCREEEN- Synergic Circular Economy across European regions.
  • Life iCirbus 4 Industries. Economía Circular innovadora en las industrias de energía, agua, fertilizantes y construcción para una economía regio­nal sostenible.
  • Proyecto “Impulsa la economía circular entre las PYME en Europa” de la Comisión Europea.
  • Uso de la Web de la Plataforma de las partes interesadas en la econo­mía circular.
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