Síntesis del diagnóstico

El desarrollo económico basado en el consumo sin limitación, en la explotación intensiva y depredadora de los recursos, en la producción y comercialización competitiva, en el desecho y acumulación de volúmenes de residuos cada vez mayores o en la emisión de gases de efecto invernadero, está creando sobre nuestro planeta una presión insostenible que la aboca al colapso de los ecosistemas. Aunque los problemas ambientales como la lucha contra el cambio climático, su efecto sobre la biodiversidad y la creciente escasez de recursos exigen soluciones globales que están en la órbita de las organizaciones internacionales, la Unión Europea y los estados, también representan una importante preocupación para los municipios, desde el más pequeño al mayor de éstos. Desde todos los ámbitos, sociales, económicos e institucionales, han de proponerse soluciones que den respuesta a estos retos amenazadores para el planeta y para quienes lo habitan.

El desarrollo urbano y el desarrollo rural sostenible que implican a todos los municipios y comunidades humanas son una herramienta poderosa e innovadora en manos de todo tipo de organizaciones e instituciones públicas. Especialmente, de todas aquellas que quieran aportar soluciones para resolver el reto de la transición de una economía lineal a otra circular, baja en carbono y respetuosa con la conservación del patrimonio medioambiental y los recursos que atesora. El cambio global hacia una economía verde y circular tendría un efecto inmediato si las grandes empresas y los estados adquirieran el compromiso de implantarla en un breve plazo. Sin embargo, en el ámbito local, grandes ciudades y pequeños municipios pueden aportar una valiosa contribución, dado el gran impacto ambiental que producen las comunidades humanas en el planeta.

Es evidente que buena parte de los problemas ambientales, como la lucha

contra el cambio climático, su efecto sobre la biodiversidad y la sobreexplotación de los recursos, implica un cambio radical en el modelo de gestión de los municipios. Imprescindible es, por tanto, que las comunidades locales y sus representantes se replanteen con urgencia la forma en la que pensamos, producimos, compramos y trabajamos en el entorno local. Sólo desde una búsqueda positiva de soluciones de carácter integral, mediante el apoyo comprometido de las instituciones locales e innovadoras actitudes emprendedoras y creativas de la ciudadanía y las empresas, será posible que el conjunto de agentes sociales y económicos locales puedan contribuir a la creación y transferencia de nuevas soluciones, servicios, productos y tecnologías que faciliten el avance hacia la economía verde y la economía circular.

Objetivos operativos

Con la finalidad de promover un modelo de desarrollo local sostenible, inclusivo y recipiente y en el marco inspirador de la reciente Declaración de Sevilla de 2017 sobre Economía Circular, cuyo objetivo funcional es impulsar y apoyar el compromiso de los municipios por una economía verde y circular, los municipios extremeños se proponen:

  • Destacar el papel que deben desempeñar los municipios y sus gobiernos locales en el fomento y desarrollo de la economía verde y circular, por ser las administraciones más próximas a la ciudadanía y a los recursos naturales del
  • Incrementar los esfuerzos de los municipios por reducir los impactos ambientales, climáticos y sobre la salud de las
  • Difundir entre sus vecinas y vecinos las consecuencias positivas que un cambio de modelo hacia una economía verde y circular supondría en términos de empleo, reducción de emisiones de efecto invernadero y mejora de la calidad de
  • Desarrollar estrategias locales de economía verde y circular en cada territorio para favorecer el vertido cero, el reciclaje, la reducción de los desperdicios alimentarios, la prevención de residuos, la reutilización y reciclaje y el fomento de la compra pública verde.
  • Compartir buenas prácticas entre municipios en el marco de la Estrategia EXTREMADURA
  • Involucrar a agentes del sector del conocimiento en el desarrollo de innovaciones de economía verde y circular y el apoyo a las estrategias de desarrollo local participativo generadoras de
  • Intensificar el modelo local de gobernanza multinivel e incrementar la implicación de la ciudadanía en el impulso a la economía verde y circular, potenciando la colaboración público-privada.
  • Llevar a cabo campañas de concienciación y sensibilización dirigidas a polígonos y empresas industriales y a la ciudadanía en general, de forma que conozcan modelos más sostenibles en el consumo de recursos.
  • Fomentar la participación ciudadana para promover acciones exitosas de emprendimiento vinculada a demandas y hábitos de consumo relacionados con la economía verde y
  • Solicitar apoyo a la Unión Europea y al Estado para el desarrollo de estrategias locales de economía verde y economía

Descripción de la propuesta

Un nuevo modelo local sostenible, verde y circular, debe involucrar a los distintos agentes públicos y privados en el proceso de toma de decisiones para la aplicación de políticas locales innovadoras. Se refuerza así la coherencia de sus actuaciones y la complementariedad para transformar los residuos en recursos (de acuerdo con la Directiva Marco de Residuos y la Ley 22/2011 de Residuos y Suelos Contaminados), ofrecer alternativas a las debilidades de los sistemas locales, procurar la energía limpia suficiente para la actividad productiva y el bienestar de la ciudadanía (ODS7. Energía asequible y no contaminante), mejorar la eficiencia hídrica y el ahorro del consumo de agua

urbano y rural (ODS6. Agua limpia y saneamiento), impulsar la actividad del reciclado y la circularidad de productos y servicios o mejorar los ecosistemas del entorno de los cuales son responsables.

La economía verde y circular, como modelo de desarrollo social sostenible y de gestión integral eficiente, es la que mejor se adapta al nuevo paradigma con el que los municipios deben afrontar el futuro inmediato. Ésta favorece que el valor de los productos y materiales se mantenga durante un mayor tiempo, que la nueva actividad productiva genere riqueza ambiental y empleo, que los recursos sean protegidos de un consumo compulsivo, que los residuos y el uso de los recursos se reduzcan al mínimo y que estos últimos se conserven dentro de la economía cuando un producto ha llegado al final de su vida útil, con el fin de volverlos a utilizar repetidamente y seguir aportando valor para la satisfacción de las necesidades humanas y del planeta.

Surgen en este contexto algunas ideas clave en las que los municipios extremeños pueden destacar, dejando su aportación positiva como grandes catalizadores del cambio de paradigma hacia una sociedad y una economía sostenible y recipiente. Por un lado, el consenso local en torno a la sostenibilidad, referentes centrales para el objetivo de desarrollo sostenible ODS17, mediante una poderosa plataforma regional de municipios coordinados para impulsar un sistema que refuerce la confianza de la sociedad en nuestra capacidad de cambio y adaptación solidaria. Por otro, el impulso de un sistema económico verde y circular compatible con los limites planetarios para garantizar el progreso y el bienestar de nuestras sociedades, la producción y el consumo responsables como vector de innovación y empleo, la minoración de los impactos ambientales de la acción humana, el cambio en los patrones de contratación y demanda por parte de agentes públicos municipales basados en la compra pública verde… Los municipios son pensados para ofrecer bienestar, aprovechando sus recursos y promoviendo la implicación de su ciudadanía y su tejido productivo sin impactos medioambientales negativos. En todo este escenario de cambios, el papel de los gobiernos locales y de la ciudadanía es de suma importancia para alcanzar los compromisos con los objetivos de desarrollo sostenible.

Son principios básicos, entre otros, los que conforman la Nueva Agenda Urbana y la propuesta inicial para la implantación del modelo de desarrollo local sostenible, verde y circular en los municipios extremeños, entre ellos: la gestión óptima de residuos, la movilidad sostenible, la eficiencia energética, el uso eficiente de otros recursos, la colaboración público-privada, la gestión integral, la mitigación y resiliencia de los municipios frente al cambio climático, la proximidad, la subsidiaridad, la mejora permanente a través de la innovación o el de quien contamina paga.

Los municipios extremeños podrán iniciar y compartir su propio modelo mediante el desarrollo de experiencias de consumo de productos y servicios verdes de la economía circular, promoviendo un modelo de desarrollo inclusivo basado en actividades socioeconómicas generadoras de bienes y servicios medioambientales y otras actuaciones inimaginables hoy, que se traducirán en empleo verde y empleo social de mayor calidad y valor añadido para cada municipio.

Agentes implicados

La economía verde y circular propone un cambio de modelo que exige la implicación y cooperación de todos los agentes locales: las administraciones, agentes sociales, agentes económicos, partidos políticos, sindicatos y ciudadanos y ciudadanas. Se trata de un proceso que necesita una apuesta previa por la sensibilización. Sin personas consumidoras que demanden un producto, éste no se produce, y sin una administración que sensibilice a la ciudadanía de esa necesidad, ella no la demanda. La ciudadanía en los municipios de la región se convierte en el principal actor para que este nuevo sistema económico funcione. Ha de ser quien demande este cambio de modelo a las administraciones públicas, y quien debe hacer uso, consumir y adquirir los productos que se deriven de esta nueva economía sostenible.

Siendo una responsabilidad ineludible de ayuntamientos y representantes municipales promover un desarrollo local sostenible, inclusivo y recipiente, las entidades locales habrán de planificar, innovar, estar alineadas con la economía verde y circular en sus municipios e impulsar un clima de colaboración con las empresas, los centros de investigación, la ciudadanía y otras instituciones, para promover en sus municipios una economía generadora de bienes y servicios ambientalmente responsables y el uso eficiente de los recursos naturales de su entorno.

Por otra parte, el sector empresarial local, apoyado en la demanda, sentirá el estímulo por cambiar y orientar sus modelos de negocio para crear productos y servicios sostenibles en la medida que sean demandados por sus clientes, en este caso la ciudadanía.

A ello contribuirá, sin duda, la colaboración público-privada en I+D+i como impulsora de la investigación y la innovación en los sectores productivos y en el territorio, para minimizar el uso de materias primas y recursos e incluyendo todos los aspectos que son necesarios para acelerar la transición ha- cia una economía verde y circular.

Algunos ejemplos de actuaciones concretas 2017-2020

  • Promoción y puesta en funcionamiento de bancos municipales de tierras.
  • Promoción y puesta en funcionamiento de bancos municipales de semillas.
  • Promoción y puesta en funcionamiento de iniciativas agroecológicas en municipios extremeños.
  • Promoción y puesta en funcionamiento de proyectos de custodia del territorio en municipios extremeños.
  • Promoción y puesta en funcionamiento de proyectos (experiencias pi- loto) de sumideros de carbono en municipios extremeños
  • Promoción y puesta en funcionamiento de proyectos (experiencias piloto) de bancos de conservación de la naturaleza en municipios extremeños.
  • Red extremeña de municipios con experiencias verdes y Promoción y puesta en funcionamiento de mapa de recursos.

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