Síntesis del diagnóstico

Durante las tres últimas décadas, concretamente desde la entrada de Espa­ña en las instituciones europeas en enero de 1986, el sector agroganadero ha ido adaptándose progresivamente a la Política Agraria Común (PAC), en parte heredera de un modelo productivista caracterizado por una intensiva mecanización e industrialización de los procesos agrarios y también causante de una fuerte intensificación de la producción, concentración de las unidades productivas y especialización. Son factores que, sin ser imputa­bles por completo a la PAC, han propiciado efectos múltiples, algunos de carácter ambiental como la pérdida de hábitats y de biodiversidad, el dete­rioro y acidificación de los suelos o el incremento de la contaminación de los ecosistemas productivos. Otras circunstancias de raíz compleja, de carácter económico y social, han sido el despoblamiento del medio rural (falto de políticas de desarrollo industrial y de servicios), la dependencia de otros sectores económicos, la pérdida de peso de la agricultura en la economía y la desafección generalizada del sector por parte de la población joven.

La acumulación de grandes reservas de productos agroalimentarios durante las últimas décadas del siglo XX, la controversia generada en las instituciones y estados de la Unión Europea por los gastos de mantenimiento del sector agrario mediante subvenciones y la aparición de una nueva concien­cia ambiental en la ciudadanía, como consecuencia de los efectos derivados del calentamiento global y de la fuerte contaminación del planeta, son algu­nas de las principales causas por las que está emergiendo de forma acele­rada un cambio en el modelo agrario, impulsado por la reforma de la PAC y la nueva política agraria europea. La PAC, que sin duda ha sido favorable a la incorporación agraria, debe hacer frente a los desafíos que plantean el me­dio ambiente y la climatología. Por otra parte, el cambio climático está provocando un impacto directo en el sector agropecuario, como consecuencia del aumento de las temperaturas, la disminución de los recursos hídricos, el incremento de la frecuencia de las tormentas y una intensificación de las precipitaciones, entre otros factores. Son fenómenos múltiples y complejos que impulsan a acometer cambios importantes en el modelo agrario, ante la necesidad de una transición rápida hacia una economía baja en emisiones de carbono y la necesaria adaptación a los nuevos escenarios climáticos para los cultivos y la ganadería. Será necesario promover un sector primario sostenible, capaz de dar respuesta al gran reto de cambio del modelo productivo agrario.

En Extremadura la Producción Agraria se sitúa en torno a los 2.300 millones de euros y la Renta Agraria representa aproximadamente 1.300 millones de euros con aumentos progresivos anuales, ratificando su importancia en la economía de la región, además de mantener su continuo crecimiento.

Desde una mirada positiva, este nuevo escenario postproductivista, orientado al desarrollo sostenible del sector agropecuario, está caracterizado por la diversificación productiva de las explotaciones, la preocupación por el equilibrio territorial y un mayor compromiso medioambiental que propicie nuevos nichos de producción y mercado como la agricultura ecológica, la apuesta por la producción de calidad, la venta directa al consumidor, el co­mercio de proximidad o sinergias con otros sectores económicos, que están cambiando el modelo convencional heredado de la industrialización agraria.

Objetivos operativos

El objetivo funcional de la línea, el cual encierra algunos de sus objetivos operativos, es adaptar geográfica y ambientalmente los cultivos y la cabaña ganadera al aumento de temperaturas y la variación de la precipitación por el cambio climático, aprovechando las nuevas oportunidades que puedan surgir para el sector con el desarrollo de la economía verde y circular y fomentando la incorporación de las nuevas tecnologías, la investigación y la transferencia de resultados del sector agrario para la mejora de la productividad sin menoscabo de la sostenibilidad.

  • Prevenir y adelantarse a los probables periodos de escasez de recursos hídricos a los que se puede enfrentar el sector, como consecuencia del cambio climático y la modificación del régimen de precipitaciones.
  • Evaluar las demandas de agua, implantar nuevas tecnologías, hacer más eficiente el uso de agua para riego y ejecutar las infraestructuras necesarias para asegurar el abastecimiento sostenible.
  • Adaptar geográfica y ambientalmente los cultivos y la cabaña ganade­ra al aumento de temperaturas y la variación de la precipitación por el cambio climático, redistribuyendo los ejes de producción, modificando la gestión de las explotaciones o mediante la mejora genética.
  • Fomentar la protección de los cultivos y explotaciones ganaderas fren­te a episodios climáticos de carácter extremo.
  • Evitar la pérdida de suelo debido especialmente a las condiciones ex­tremas.
  • Proporcionar aseguramiento de los cultivos y la producción ganadera en caso de catástrofe, así como subsidios para adaptarse al cambio climático.
  • Prevenir y evitar la proliferación de plagas y enfermedades por factores climáticos o de otra índole, la llegada de plagas y agentes patógenos mediante la vigilancia y el estudio de los posibles nuevos comporta­mientos y programas de control y formación.
  • Aprovechar las nuevas oportunidades que puedan surgir para el sector con el desarrollo de la economía verde y circular.
  • Fomentar la incorporación de las nuevas tecnologías, la investigación y la transferencia de resultados al sector agrario para la mejora de la productividad.
  • Facilitar las relaciones entre los centros de investigación y los agricul­tores para la transferencia de nuevos conocimientos.

Establecer planes de formación dirigido a los/las agricultores/as y ganaderos/as para la modernización de las explotaciones, gestión soste­nible y transición a la economía verde y circular.

  • Fomentar las agrupaciones de productores.
  • Incentivar las producciones de calidad y denominaciones de origen.
  • Promover las producciones ecológicas y agroecología, especialmente en el ámbito local.

Descripción de la propuesta

En Extremadura, la agricultura ocupa un papel muy destacado, siendo un elemento que ha marcado la identidad regional, el paisaje, la personalidad de sus gentes, las tradiciones y los modos de vida.

El sector agropecuario constituye uno de los pilares de la economía regio­nal. Según se indica en el “Informe del Grupo de Trabajo de Agroindustria” para la preparación del V Plan Regional de Investigación 2014-2017, la im­portancia del sector en Extremadura radica principalmente en tres elemen­tos: el peso del sector primario en la economía extremeña (6,26%), que su­pone más del doble de su peso en la economía española; la producción de alimentos, bebidas y tabaco ligados a la agricultura, que supone un 35% de la actividad industrial, frente al 20% sobre el conjunto de la industria española, y el superávit del 35,8% de la balanza comercial exterior por la exportación de productos de consumo.

Sin embargo, esta mejora continua de los avances del sector agrario y ga­nadero debe dar continuidad al incremento de la productividad y seguir siendo un motor de la economía extremeña en un contexto de desarrollo sostenible. Una agricultura y ganadería extremeña sostenible y adaptada a los efectos del cambio climático y al cambio en los hábitos de consumo debe acometer, durante los próximos años, una reorganización del sistema productivo que incorpore nuevos procesos económicos, tecnológicos, de innovación y políticos que contribuyan a evitar el impacto de los cambios, pero, sobre todo, que aproveche las oportunidades propiciadas por el nuevo paradigma de la producción y el consumo sostenible, en un escenario de economía verde y circular que están impulsando las instituciones europeas, española y extremeña.

La tendencia de cambio en el consumo de alimentos, la crisis alimentaria y la necesidad de confiar en lo que se come, entre otros factores, reclaman un mayor protagonismo de las marcas de calidad, del comercio de proximidad, de los circuitos cortos y las producciones artesanas que deberán facilitar el posicionamiento de los productores y transformadores de la región y refor­zar al mismo tiempo la singularidad del modelo regional. En Extremadura existen tres métodos de producción agraria y ganadera plenamente consolidados que pueden considerarse respetuosos con el entorno natural y que en ocasiones suponen un elevado porcentaje de suelo agrario: la pro­ducción integrada, la ecológica y la de conservación, técnicas de producción esencialmente compatibles con los objetivos para la transición a la economía verde y circular.

La administración –además de medidas de fiscalidad, ayudas y mecanismo de financiación y otras medidas transversales– debe facilitar la forma de comercializar a los pequeños productores cambiando la normativa y potenciando la imagen de calidad, cercanía y autenticidad, evitando posibles malas prácticas en denominaciones de origen que puedan perjudicar el modelo de sostenibilidad, garantizando la calidad de las producciones agra­rias y las razas ganaderas. De forma complementaria, el sector debe asumir el fomento de producciones cada vez más sostenibles, como la ecológica, la agroecológica y la agricultura de conservación, ya que sigue aumentando la demanda productos que benefician a los objetivos de adaptación al cambio climático, a la vez de contribuir al buen estado de nuestro suelo con producciones sostenibles. Iniciativas internacionales como “4/1000: Suelos para la seguridad alimentaria y el clima” tienen como objetivo asegurar que la agricultura juega su papel en el combate contra el cambio climático.

Teniendo como referencia publicaciones como “Reformas estructurales de la Agricultura y Ganadería de Extremadura en un marco competitivo más allá de 2013”, se marcan algunas prioridades para la futura redacción de un Libro Blanco de la Agricultura, la Ganadería y la Selvicultura de Extremadura. Éste deberá dar paso al desarrollo de nuevas normativas que regulen las estra­tegias y planes de gestión del sector agrario en su transición a la economía verde y circular en el horizonte temporal del 2030, son:

la gestión del agua que facilite la disponibilidad de agua para satisfacer las necesidades hídricas de los cultivos y exploraciones ganaderas, la planificación y gestión de nuevos cultivos y explotaciones ganaderas, la reducción de la vulnerabilidad de las explotaciones frente a condiciones extremas, la sanidad animal y vegetal mediante la protección de los cultivos y cabaña ganadera, el fomento e incorporación de nuevas tecnologías en las ex­plotaciones agrícolas y ganaderas mediante la inversión en investigación, la formación del empresariado y trabajadores y trabajadoras del sector en materias como la adaptación al cambio climático y el conocimiento sobre nuevas oportunidades que genera la transición a la economía verde y circular, el aprovechamiento de los posibles beneficios derivados de los cambios de temperatura y precipitación, etc.

Agentes implicados

Para la transición de la agricultura y la ganadería a la economía verde y circu­lar que promueve la presente Estrategia EXTREMADURA 2030, es preceptivo una buena coordinación de los agentes de la cuádruple hélice que interactúan en el sector y que deberá estar regulada mediante la participación activa en las diferentes estrategias y planes sectoriales que se contemplan para el periodo 2017-2030.

  • Las instituciones tienen la responsabilidad de facilitar buena parte de las directrices y los recursos que regulen el proceso de transición, así como coordinar las políticas y medidas mediante un diálogo continuo con los agentes.
  • Los productores agrarios y ganaderos deben acometer profundas reformas en el modelo de producción y gestión de las explotaciones, incorporando una productividad sostenible, los avances en materia de medidas de adaptación al cambio climático, las innovaciones de productos, la implantación de nuevas tecnologías o el aprovechamiento de nuevas tendencias de consumo sostenible y responsable.
  • La ciudadanía y sus organizaciones representativas, favorables o críticas con las tendencias productivas del sector agroganadero, deben realizar aportaciones de alto valor en el marco de las estrategias de desarrollo regional y local participativo.
  • Los agentes de investigación y de la academia, que exploran el desarrollo o implantación de nuevos productos y servicios y cuentan con re­cursos para la financiación del personal investigador, deben contribuir a la transferencia de los resultados de sus investigaciones, adecuándolos a la demanda y necesidades del sector.

 

Algunos ejemplos de actuaciones concretas 2017-2020

  • Libro blanco de Extremadura de la agricultura, la ganadería y la selvicultura.
  • Política de seguros agrarios.
  • Formación online para asesores de explotaciones agrarias.
  • Plan estratégico del sector ecológico.
  • Desarrollo del Decreto de etiqueta ecológica.
  • Registro de titularidad compartida.
  • Plan extremeño de mujer rural
  • Plan extremeño del joven rural.
  • Regulación y apoyo a las agrupaciones técnicas de sanidad vegetal / ATESVE
  • Razas autóctonas.
  • Ayudas a la reposición de ganado bovino, ovino y caprino.

 

  • Ayudas a las agrupaciones de defensa sanitaria.
  • Plan estratégico del sector de las frutas.
  • Creación de agrupaciones de productos agrarios.
  • Apoyo a la incorporación de nuevos productores a las denominaciones de origen e indicación geográficas protegidas de Extremadura.
  • Programa de apoyo a la promoción de las denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas de Extremadura.
  • Concesión directa de subvenciones a las entidades de gestión de las denominaciones de origen protegidas e indicaciones geográficas protegidas extremeñas para apoyar las actividades realizadas anualmente.
  • Plan estratégico y plan de acción del sector equino de Extremadura
  • Proyecto de ley de pesca y acuicultura de Extremadura
  • Gestión sostenible de la acuicultura ecológica. Optimización de las estrategias de alimentación en la tecnicultura ecológica.
  • Convocatoria de ayudas en Extremadura, en favor del fomento de una acuicultura sostenible, eficiente en el uso de los recursos, innovadora, competitiva y basada en el conocimiento.
  • Proyecto Interreg “Rioconcilia”.
  • Proyecto para convocar ayudas dirigidas a promover la trashumancia a pie.
  • Ganadería extensiva de calidad.
  • Apicultura ecológica para la conservación de la biodiversidad.
  • Producción integrada.
  • Implantación de sistemas eficientes de riego.
  • Gestión, calidad y control de ganado de razas puras.
  • Aves esteparias y fomento de la agricultura en cultivos herbáceos.
  • Agricultura de conservación en zonas de pendiente.
  • Fomento de la economía circular en la industria agroalimentaria.
  • Conservación de recursos genéticos en la Agricultura.
  • Adopción de prácticas y métodos de agricultura ecológica.
  • Mantenimiento de prácticas y métodos de agricultura ecológica.
  • Conservación y promoción de los recursos genéticos forestales.
  • Actividades de formación profesional y adquisición de competencias.
  • Actividades de demostración e información.
  • Unidad de transferencia tecnológica agroalimentaria.
  • Intercambios de conocimientos entre explotaciones agrarias de breve duración.
  • Servicios de asesoramiento a explotaciones agrarias.
  • Creación de entidades de asesoramiento.
  • Red de asesoramiento a la fertilización en Extremadura (REEDAFEX).
  • Promoción de nuevas tecnologías en maquinaria y equipos.
  • Apoyo a las inversiones para la comercialización de bovinos en común.
  • Mejora de las infraestructuras y la productividad de fincas rústicas de propiedad municipal.
  • Inversiones no productivas vinculadas a la realización de objetivos agroambientales en materia de clima.
  • Creación de empresas para los jóvenes agricultores.
  • Estudio sobre la situación actual de la tuberculosis bovina en el Parque Nacional de Monfragüe.
  • Plan de mejora en la raza porcina.
  • Plan sobre la cría y comercialización de la tenca.

 

  • Creación de grupos operativos en materia de innovación agroalimentaria y forestal.
  • Ayudas a la mejora de la bioseguridad de las explotaciones ganaderas extensivas de las especies bovina y/o caprina de la Comunidad Autónoma de Extremadura.
  • Concesión de subvenciones para la correcta gestión de subproductos animales no destinados a consumo humano generados en acciones cinegéticas de caza mayor.
  • Ayuda a la promoción del vino en mercados de terceros países.
  • Pagos a zonas con limitaciones naturales u otras limitaciones específicas.
  • Administración simplificada y on line al servicio de los agricultores y ganaderos.
  • Actividades de demostración y acciones de información, en el marco del Programa de Desarrollo Rural 2014-2020 de Extremadura.
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