• žLos recursos naturales.

  • La gestión forestal y biomasa.

  • La agricultura y la ganadería.

  • La dehesa.

  • La transformación industrial.

  • El ocio, el turismo y el deporte de naturaleza.

Para contribuir a garantizar la sostenibilidad del planeta desde el ámbito regional, la Estrategia EXTREMADURA 2030 propone impulsar un cambio de modelo en la diversificación y la especialización en cada uno de los siguien-tes sectores productivos de la economía, vinculando la prosperidad humana a la conservación de los recursos naturales [línea 7]: gestión forestal y biomasa [línea 8], agricultura y ganadería [línea 9], dehesa [línea 10], transformación industrial [línea 11] y ocio, turismo y deporte de naturaleza [línea 12].

En la función metabólica de la economía verde y circular, el suelo da soporte a los ecosistemas terrestres y al sistema productivo, constituyendo un recurso natural difícilmente renovable que requiere medidas de gestión y protección, en un contexto de desarrollo humano y sostenible adaptado a la realidad e idiosincrasia extremeña. El suelo compone un ente natural vivo y dinámico que suministra materias primas para el desarrollo de la actividad humana y desempeña un papel fundamental como hábitat y reserva genética. Resulta esencial para el mantenimiento de la biosfera y para la regulación del clima; almacena, filtra y transforma energía; es fuente de materias primas y productor de biomasa; resulta clave para el suministro de agua limpia; es el sustento de las producciones agrícolas y ganaderas para garantizar la seguridad alimentaria; representa el mejor depósito de almacenamiento de carbono; alberga la cuarta parte de la biodiversidad del planeta; es importante para la salud humana y es origen de las medicinas; ayuda a combatir el cambio climático, y constituye un elemento esencial de la herencia cultural y para la supervivencia.

Según la FAO, “el suelo es donde todo comienza”. El suelo da soporte en Extremadura a los ecosistemas terrestres y al sistema productivo. Pero todos los recursos naturales y los sectores económicos participan del modelo de desarrollo sostenible que se construye en la región. Será necesario habilitar un proceso de transición que afecta al modelo de negocio de las empresas y a la actividad de las consumidoras y los consumidores, quienes expresarían reticencias al cambio si esa transición no garantizara el empleo y el bienestar de la sociedad extremeña actual y futura.

  • Los recursos naturales representan la fuente de aprovisionamiento para el desarrollo de la actividad económica, pero la amenaza de colapso como consecuencia de la sobreexplotación reclama una intervención humana positiva para recuperar su vital función de fuente esencial para la vida, avalando su protección y conservación.
  • La gestión forestal y la biomasa, en un contexto de sostenibilidad de los recursos, requieren de un sistema de aprovechamiento que beneficie su conservación y proteja las masas forestales de las amenazas que las acechan. Será prioritario contar con gestores que contribuyan a su producción y conservación en el marco de una planificación sostenible de los recursos.
  • Para la agricultura y la ganadería en Extremadura, como para otras comunidades, el suelo es el espacio vital para la supervivencia y un recurso que imprime carácter identitario. La mayor parte de la superficie regional es agrícola y forestal en un territorio altamente ruralizado, compatible con un modelo de sostenibilidad que aspira a desarrollar la agricultura y la ganadería de calidad en suelos de calidad.
  • La dehesa representa el símbolo extremeño de la integración de la economía productiva y el ecosistema en un modelo de sostenibilidad experimentado en el tiempo y con proyección de futuro, con clara vocación transversal de innovación verde y circular. Su carácter integrado, identitario, singular, diferenciado, tangencial y representativo integra la interrelación de la agricultura, la ganadería, el turismo, los aprovecha-mientos forestales, la industria, la artesanía, el ocio y el deporte, la cultura…
  • La transformación industrial ha iniciado un largo proceso adaptativo, determinado por los avances que impulsa la cuarta revolución industrial, el impacto del cambio climático y la sobreexplotación de los recursos. Nuevas oportunidades asociadas a la sostenibilidad promueven el cambio de modelo inspirado en la circularidad y en la mejora de la eficiencia general del sector apoyada en las empresas regionales, en la I+D+i y en la atracción de inversión, para alcanzar el largo anhelo de la sociedad extremeña de que la transformación de los recursos se produzca y genere valor añadido en la propia región.
  • Los servicios de ocio que promueven el turismo y el deporte representan un emergente espacio de oportunidades para la actividad productiva y el empleo en Extremadura, siempre que pongan en valor la conservación de los recursos naturales de la región y garanticen el equilibrio entre economía y patrimonio.

Como recurso estratégico para la transición a la economía verde y circular, el suelo ofrece una singular transversalidad. Es el escenario donde se producen los cambios. El factor indispensable para garantizar la seguridad alimentaria y la agricultura sostenible (ODS2), el espacio en el que se obtienen los recursos para el crecimiento económico sostenible (ODS8), donde se desarrollan las infraestructuras resilientes (ODS9), en el que deben crecer las ciudades sostenibles (ODS11), donde se libra la relación entre medioambiente, consumo y producción (ODS12), el que recibe los efectos del impacto climático que afectan a la vida en el planeta (ODS13), en el que se desarrollan los bosques y la diversidad biológica (ODS15) o donde interactúa el ser humano en su búsqueda por crear sociedades pacíficas e inclusivas e instituciones eficaces (ODS16), por citar algunas de las importantes relaciones entre el suelo, el aprovechamiento de los recursos, el desarrollo productivo, la creación de empleo y los Objetivos de Desarrollo Sostenible que recorren la ESTRATEGIA DE ECONOMÍA VERDE Y CIRCULAR EXTREMADURA 2030.

En el ámbito de la Comunidad Autónoma de Extremadura, el eje III Sectores productivos y sectores económicos se hace eco, especialmente, de las propuestas aprobadas por la Asamblea en relación con la Economía Circular como nuevo modelo productivo, las políticas de gestión forestal, el sector agrario y el turismo.

En una región con un alto índice de desempleo, altas tasas de envejecimiento y fuerte migración, hay que tener ambición en la creación de empleo y emprendimiento de calidad, apoyando a las pequeñas iniciativas emprendedoras sin abandonar otras de mayor dimensión, prestándoles una atención adecuada y facilitando la actividad desde la administración con una buena coordinación de los servicios, incorporando la informatización de los procesos y la tecnología como herramientas útiles, haciendo más eficientes las relaciones, identificando la legislación que requiere ser simplificada, recibiendo asesoramiento de otras administraciones más ágiles, aplicando normativa y reglamentos europeos con matices, valorando la importancia de contar con la colaboración empresarial, evitando la sobrerregulación al tiempo que se garantiza la seguridad jurídica, apoyando aquellas iniciativas empresariales autóctonas o de neorurales que se sitúan a la vanguardia de la economía verde y circular, promoviendo la diversificación económica, el desarrollo local, etc.

Será importante desarrollar un buen sistema de gobernanza económica, para modernizar la administración y su relación con agentes de la cuádruple hélice que impulsan la actividad emprendedora y facilitan una buena gestión pública a su servicio, para seguir impulsando buenas prácticas de transparencia y certificaciones de autenticidad verde y circular de las producciones y los servicios que se prestan, entre ellas la compra pública verde.

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